Elorrabi (Hernani): Abr. 14, 2022

Celebramos el día de la República y el 27 aniversario (más un día) de la Sagardo Bira Home Page yendo a cenar en Elorrabi en Jueves Santo, unos diez años después.

Asistentes: Mamen, Johnny, Josetxu, Edu y Nesss.

Previo

Johnny recupera su casa en Hernani para esa noche y la prepara para ello. Mamen (fichaje en la víspera) y Josetxu vienen en tren sin conocerse de antes. Edu y Nesss se separan para que Edu espere echando un trago con Mamen y Johnny mientras Nesss lleva a Josetxu a que deje la mochila en casa. Nos juntamos todas fuera del Txili antes de ir andando a la sidrería, haciendo dos paradas técnicas en el barrio de Zikuñaga. En la primera (Txatxutegi) buscan en la bodega y nos sirven sidra Elorrabi. Una premonición. La cuesta abajo de la Papelera al Garbigune hace que Edu diga que no quiere volver por ahí, que es mucha cuesta y luego será para arriba. Habiendo quedado a las 20:30 en la sidrería, llegamos 4' después. Fuimos los primeros y sólo se esperaba otra mesa más para 7 personas.

Sidrería

Entrada con barra con cafetera incluida, mesas, bancos y alguna sala más adelante, más mesas y bancos, todos de madera, junto con 7 kupelas, 4 de madera y 3 de metal. El sidrero nos informa que la 3 y la 4 (madera) así como la 6 (metal) están abiertas a nuestro gusto y que irá abriendo el resto al txotx. Damos fe que las abrió, y varias veces. Al fondo, una puerta lleva a las de fibra de poliéster (sólo una tenía sidra, las otras dos estaban embotelladas). La cocina se vislumbra camino de los baños, que están aparte. La reserva era para cuatro y fuimos una más. Ello no fue obstáculo para que hiciesen bien los cálculos luego. Cinco trozos de txorizillo a la sidra (ricos), una tortilla de bakalao (riquísima), cinco trozos de bakalao cada uno con su trozo de pimiento verde (riquísimos, y sin posibilidad de hacer Josunes), dos txuletas pequeñas más luego otra mayor (muy ricas, casi crujimos con la última, cuyo tamaño nos sorprendió gratamente), queso, nueces y dulce de manzana. Más los incontables txotxes de sidra y dos panes, hicieron un total de 175 euros (35 por persona). La kupela 3 era de txorro prostático, y en general la sidra estaba rica. Algo más dulce en algunas que en otras. Gratas conversaciones con el txotxero, incluyendo fotos de sus manos. Y dice que sus hermanos las tienen mayores... Nos pregunta si Mina ha cerrado. Ahí le contamos que habíamos intentado llamar varias veces y, como no contestaban, acabamos en ésta. Así que parece ser que sí. Le preguntamos cómo va lo del pulpo, y nos comenta todas las opciones que tienen, fuera del menú tradicional. Sin mínimo de gente hasta el 15 de mayo, pero avisando con mínimo de dos días de antelación. Edu reniega de esas opciones delante de él. También nos informa que la carretera junto a las sidrerías está cortada y no se espera que empiecen las obras para arreglarla hasta octubre... de 2023. Así que es un lío ir en coche hasta allí. Pese a eso, Edu dice que quiere volver por ahí para evitar la cuesta a la papelera. Han debido tener unas 100 personas al mediodía. Como empiezan sirviendo con ritmo acelerado, le pedimos que hagan la txuleta cuando les digamos, a lo que accede en ambas tandas. Hacia las 21:15' llegan los de la otra reserva: 4 adultos y 3 niños de Catalunya. Grandes charlas con ellos, sobre todo Mamen. Uno de los niños se llevó el sobrenombre de Pájaro, porque anduvo intentando catar las sidras. Al final, los otros dos quedaron roques en uno de los bancos. En los postres, Josetxu destaca lanzando el cascanueces con vigor contra las nueces vascas que nos sacaron y que costaba abrir. No fuimos los últimos en salir.

Epílogo

Volvimos por el camino de ida. Edu arranca al comenzar la temida cuesta, seguido sólo por Nestor, y dejando a los demas clavados. La cuesta a la papelera fue puntuada ex-aequo entre Edu y Nesss, ya que salió movida la photo-finish. Ver todo cerrado en Zikuñaga fue premonitorio de lo que nos esperaba en el Kaxko. En las escaleras al Txili, Nesss se hace con el maillot de la montaña de manera incostentable. Fuimos al Apeadero, a ver si se mantenía la estupenda música de la víspera y vimos que era lolailo lo que sonaba, lo que deprimió a Edu, quien afeó haber elegido ese local. Cuando estábamos acabando el trago y por irnos, la música cambió al Rock Radical Vasco y nos animamos a pedir repetición de la ronda. El camarero nos sacó un cubata en vez de gintonis, kalimotxos enteros y le pedimos que cambiara el cubata por gintonis. Luego cobró lo mismo que los kalimotxos txikis. El gintonis estaba cargado, pero no hubo que beberlo entero, ya que los de la cuadrilla de al lado nos lo tiraron casi entero, así como el kalimotxo de Edu, rompiendo el vaso de este último. Luego hubo movida porque no lo quisieron reconocer y pusieron reparos en reponérnoslos. Cuando Mamen fue a por los taxis invisibles de Hernani y los llamaba para que sonase el teléfono de la parada junto a ella, el resto se tomó una espuela en el mismo sitio (esta vez con otra caña en lugar de gintonis) y acabamos Johnny en su casa y el resto en la de Nesss. La tripada que trajimos no dio lugar a las famosas recenas, y el cansancio influyó en que tampoco hubiera tertulias. Video conceptual de Johnnie desde su casa para acabar la noche.